El seguro por impago de rentas en el alquiler

Es una realidad que los arrendamientos urbanos, ya sean de vivienda o de local, ostentan una gran relevancia hoy en día, tanto en el ámbito jurídico como en el comercial, ya que, al fin y al cabo, constituyen una forma más de poseer una vivienda. Pero, como todo contrato, conlleva una serie de riesgos y posibles conflictos entre las partes, arrendador y arrendatario. Uno de ellos es la inseguridad que genera en el propietario-arrendador, que pretende arrendar su vivienda y conseguir unos ingresos, el hecho de que el arrendatario no pague las mensualidades estipuladas en el contrato, causando así un grave perjuicio a su economía.

Es cierto que el juicio de desahucio se ha agilizado en los últimos años y que con una sola mensualidad de impago de renta ya puede el arrendador resolver el contrato, ya que no constituye abuso de derecho tal exigencia, aunque se trate de la falta de pago de un corto espacio de tiempo. Así se ha pronunciado la Sentencia del Tribunal Supremo de 24 de julio de 2008 fijando doctrina (SP/SENT/172363) y que han reiterado las de 26 DE MARZO DE 2009 (SP/SENT/457394), de 20 DE OCTUBRE DE 2009 (SP/SENT/482149) y 30 de octubre de 2009 (SP/SENT/488230), de 22 de noviembre de 2010 (SP/SENT/532594) y de 9 de septiembre de 2011 (SP/SENT/644562). Pero a pesar de esto, lo cierto es que el arrendador en muchas ocasiones lo que quiere es ahorrarse acudir a vía judicial, o mejor dicho que le paguen puntualmente la renta y evitar complicaciones.

Y, consecuencia de todo ello, surge (en este post se tratará, de forma general), la nueva figura de las empresas y organismos que garantizan las rentas ante los impagos, que están cobrando gran relevancia últimamente debido a que ofrece una solución al temido problema de falta de pago del arrendatario, concediendo una serie de garantías y coberturas al arrendador.

En primer lugar, las partes contratantes son el arrendador, el arrendatario y la empresa aseguradora, los primeros firmaran un contrato de arrendamiento con sus cláusulas y será el primero el que contrate con dichas empresas aseguradoras. Resulta fundamental presentar toda la información del arrendatario, en el sentido de que la aseguradora realizará un estudio sobre su solvencia basándose en la situación laboral e ingresos (nóminas, declaraciones IRPF…) para comprobar si el contrato será viable o no.

¿Cómo funciona?

El funcionamiento de este sistema contratado por el arrendador es sencillo, el arrendador pagará a la empresa aseguradora un porcentaje de la renta anual y esta le proporciona unas coberturas en caso de que el arrendatario no pague la renta.

¿Cuáles son las coberturas?

La principal será frente al eventual impago de la renta durante las mensualidades acordadas en el contrato, pero también se podrán acordar otras accesorias como pueden ser asistencia jurídica al arrendador, cobertura por actos vandálicos o desperfectos que se puedan producir, gastos derivados de la acción de desahucio si se diera el caso.

¿Cuándo opera ante el impago de rentas?

Para empezar es necesario señalar que el momento de recuperación de las rentas impagadas va a depender de la empresa con quien el arrendatario haya contratado, pues en algunos casos es necesario interponer demanda de reclamación de cantidad o desahucio, si se diera el caso, para poder obtener de forma adelantada las rentas impagadas, mientras que en otros, no será necesaria dicha interposición de demanda entregando la aseguradora al arrendador dicha cantidad sin perjuicio de repetir posteriormente contra el arrendatario. Es decir, si llegado el día pactado para el pago, o bien en los siete primeros días del mes tal como indica el art.17, 2 de la LAU (SP/LEG/1539), el arrendatario no ha ingresado la cantidad correspondiente, será la aseguradora la que reintegre dicha renta al arrendador, por lo que este siempre recibirá la cantidad, independientemente de que la pague o no.

¿Cuáles serán sus desventajas?

Para el arrendador, realmente se trata de esperar el proceso de selección de arrendatario, anteriormente mencionado, ya que la misma no es automática, sino que el propio arrendador necesita un tiempo para obtener algunos de los documentos reveladores de la solvencia del posible inquilino que la empresa aseguradora necesita. Pero la principal desventaja es que el arrendador está pagando un importe a la aseguradora por un futuro impago que no es seguro que llegue a ocurrir, sobre todo si tenemos en cuenta el proceso de selección previo, cuyo fin es elegir a un arrendatario lo suficientemente solvente como para que pueda hacer frente al pago de las mensualidades y, a mayor solvencia del arrendatario, menos riesgo de que no pague las rentas, por lo que el arrendador al final está pagando por una eventualidad que puede no ocurrir.

Y todo esto sin perjuicio de que, en algunos casos y dependiendo de con qué agencia se contrate el seguro, será necesaria la interposición de demanda para poder el arrendador obtener, de forma adelantada, las rentas debidas.

 

Fuente: https://blog.sepin.es/

 

 

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